Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR) botó este jueves en sus instalaciones de Talcahuano el buque multipropósito LPD-93 Magallanes, la primera de las dos unidades contratadas dentro del proyecto Escotillón IV Fase 1 para la Armada de Chile.
La botadura marca el paso desde la etapa estructural en grada hacia las fases de equipamiento, pruebas y alistamiento que permitirán el futuro ingreso en servicio del buque. Se trata de un momento especialmente relevante para un proyecto en el que participa un amplio número de empresas de la industria naval española.
La participación de FJ en el proyecto Escotillón IV
Dentro de este tejido industrial, FJ aporta un conjunto integrado de válvulas motorizadas Saval y sistema de control Prior, configurado conforme a los requisitos específicos del proyecto. La solución incluye válvulas motorizadas seleccionadas según la arquitectura eléctrica del buque, integradas con un sistema de control diseñado para garantizar operación remota segura, supervisión continua de estados y respuesta eficaz ante situaciones operativas exigentes.
Prior es la plataforma de control propia de FJ, desarrollada para la gestión, supervisión y accionamiento de sistemas críticos en entornos navales e industriales. Más allá del accionamiento de válvulas, organiza la lógica de control, centraliza estados y alarmas, y facilita la interacción del operador desde estaciones de control dedicadas. Al integrar válvulas, accionamientos y plataforma de control bajo una misma ingeniería, FJ reduce las interfaces críticas entre subsistemas y asegura coherencia técnica en todo el conjunto, una ventaja especialmente relevante en plataformas multipropósito como el LPD-93 Magallanes, donde los sistemas deben interactuar de forma fiable en distintos escenarios operativos.
En el mismo proyecto participa también HTS, empresa hermana de FJ dentro de Jove Group, suministrando los sistemas de sellado de pasos estancos de cables eléctricos y tubería, con el requisito de resistencia al fuego además de la estanqueidad al agua, gases y humos. Dos compañías especializadas, cada una con su propio alcance técnico, trabajando dentro de un mismo proyecto estratégico.
Un proyecto estratégico dentro del plan naval chileno
El proyecto Escotillón IV Fase 1 se enmarca en la Política Nacional de Construcción Naval de Chile 2025-2040 y en el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval del país, una estrategia que busca modernizar y ampliar las capacidades operativas de la Armada de Chile a través de la construcción de buques multipropósito con tecnología de última generación.
La colaboración entre la industria naval española y chilena en este tipo de proyectos refuerza una relación industrial que ya tiene recorrido: FJ ha participado anteriormente en otros programas para la Armada de Chile, consolidando una presencia técnica que combina fabricación propia, certificación internacional y capacidad de integración de sistemas completos.

Próximos pasos del LPD-93 Magallanes
Tras la botadura, el buque entrará en las fases de equipamiento, pruebas de mar y alistamiento previas a su incorporación operativa en la Armada de Chile. Será la primera de las dos unidades del proyecto Escotillón IV Fase 1, consolidando un programa que combina capacidades de astilleros chilenos con tecnología y componentes desarrollados por la industria naval española.
Para FJ, la participación en proyectos como este confirma nuestra posición como proveedor técnico de referencia para programas navales internacionales de alta exigencia, con capacidad de aportar soluciones integradas de válvulas y control allí donde la fiabilidad y la certificación marcan la diferencia.









